CRUZANDO FRONTERAS

(Experiencia de mi viaje a USA)

           

            Hasta cierto momento en la vida del hombre, lo que más influye en él es el ambiente, la herencia, costumbres, los movimientos y cambios que tienen lugar en el mundo que los rodea. Viene después el tiempo en que le toca moldear el barro de su vida para darle la forma que desea. Es allí donde el hombre empieza a tener sueños y metas, pero debido a la falta de oportunidades en nuestros países de origen, nos hacen pensar que quizás la solución es emigrar sin importar los riesgos y adversidades que se puedan presentar en el largo viaje por descubrir. Cuando la decisión esta determinada, es muy triste decir adiós a nuestros seres queridos, amigos y quienes nos enseñaron las primeras clases en nuestra escuela; al emprender el camino al norte en busca del sueño americano. Apenas dejamos nuestro terruño, por que este ya no ofrece lo que se espera, empieza una nueva conquista muchas veces por caminos desconocidos arriesgando nuestras vidas, cruzando ciudades, desiertos, ríos y lugares hostiles. Dichosos los que viajan legalmente evitando hasta meses de sufrimiento, fatiga, hambre, desolación y demora, etc.

            Al llegar al destino final la tristeza continúa por lo que dejaste atrás, como duele el corazón, sentir como se extraña el alma por haber tenido poco o tanto y después no tener nada, con poca esperanza de volver a ver a los tuyos y sin saber por dónde empezar una nueva vida en una tierra desconocida.

            Empieza la gran conquista pero a pesar que se conquiste, se adopte y se idealice, la tierra de adopción se convierte para el inmigrante como la tierra prestada aquella que nunca nos llega a pertenecer completamente, aquella que es momentánea que aunque nos alimente la ilusión nunca parece ser tan buena como la que dejamos.

            Al empezar la conquista por el sueño americano, nos enfrentamos a un sin número de dificultades: la soledad, falta de dinero, de alimento, vivienda, idioma, y sobretodo encontrarse como Hansel y Gretell completamente perdidos en un bosque pero de cemento, tal cual el cuento, somos unos niños perdidos asustados con muchas necesidades.

            La problemática del idioma, te limita llevar una vida normal, el no poder comunicarse es como quedarse mudo o cuando uno tiene pánico siente que quiere expresarse pero las palabras no salen de la garganta. Uno se siente un sordo porque le hablan pero no entendemos, nos hablan con señas como si uno solo entendiera a través de gestos.

            Si contamos con mucha suerte algún familiar o amigo nos abre la puerta de su casa y nos da el sofá de su sala para poder dormir por poco tiempo. Pero ¿y si no tenemos ese amigo o familiar? ¿Qué hacemos? Sabiendo que la necesidad de un trabajo es inmediato, para poder alimentarse y cobijarse del frío-calor, cumplir con obligaciones asumidas en el país de origen como son las deudas del viaje al norte, las necesidades propias de nuestra familia, etc. ¿Cómo conseguir trabajo si no entiendo lo que me hablan? Si el inmigrante tiene suerte, se sub-emplea inventándose nuevos nombres y apellidos, asignándose nuevos papeles falsos en el gran teatro del mundo laboral y en las cortes milagrosas, muchas veces ganando salarios bajo el sueldo mínimo para desarrollar trabajos que los gringos no los quieren. Es así como el inmigrante se siente obligado a empezar a ganarse el pan de cada día con el temor que en algún momento la policía migratoria les descubra su estatus ilegal y les deporten, viven sin ningún beneficio de salud corriendo peligro de que sus ahorros que obtuvieron con mucho esfuerzo en un par de años, se espumen en el costo del hospital en un par de días.

            Sólo se puede sobresalir poniendo extra-sacrificio, dedicación y con una visión firme. Quizás se empiece trabajando en labores de limpieza pero al correr de los años si eres perseverante con las metas que te propones, se puede conseguir un trabajo mejor remunerado y así ir creciendo y ascendiendo de status. El conducir un auto es una necesidad y no un lujo, si llegas a tener tu auto podrás ganar tiempo al tiempo.

            Primero somos ilegales, luego nos convertimos en residentes y posteriormente en Ciudadanos Americanos con la opción de seguir manteniendo la ciudadanía de origen. Las ventajas son ilimitadas para las personas legales, por ejemplo, uno de las vías que te lleva a mejorar tu nivel de vida es mediante la educación pero en muchos casos se ha visto que no necesariamente sucede eso en este país capitalista lleno de oportunidades para todos donde algunos salen adelante por su destreza y otros por su experiencia creando sus propias empresas y generando fuentes de trabajo para apoyar al inmigrante. El inmigrante que llega a triunfar goza de muchas comodidades y beneficios por ejemplo tener una hermosa casa, lujosos autos, gozar de buenas vacaciones, viajar al rededor del mundo, reunirte con tus familiares y poseer seguridad económica para la familia ya que lograr este sueño en nuestros países de origen es muy escaso. Los que triunfan saben que detrás de cada gran progreso hay una gran barbarie, jamás olvidaran que mucha gente murió cruzando fronteras que hoy yacen en el olvido ocultos bajo el manto de nuestros supuestos éxitos.

            La historia del inmigrante, en suma es la historia misma, presencia y recuerdo, derrota y esperanza, conflicto y comunión, arraigo y desarraigo. El inmigrante transita en la historia haciendo caminos al andar. Todos los que partimos y vivimos alejados de los nuestros haciendo realidad los sueños, deberíamos devolver a nuestra tierra algo de lo que ella nos brindó. Es por ello que algunos de nosotros regresamos lo mas que podemos a ver nuestro pueblo y nuestra gente, pareciera que nosotros tuviéramos algo de ustedes o ustedes algo de nosotros, o quizás  “Es la nostalgia que nos regresa a nuestros pueblos” como una ves dijo Cesar Vallejo pero no es cierto que vivimos encaletados en Lima como suelen decir algunos.

Ante una negativa no morir en el intento, si no continuar intentándolo. Solo el débil culpa a sus padres, a su raza, a su época, a la mala suerte o a los caprichos del destino. Todos tenemos derecho de decir: Hoy soy esto; Mañana seré aquello.

            Un consejo de este Inmigrante, es tener determinación, lograr las metas a través del optimismo, constancia dedicación. Los líderes alcanzan su poder por diferentes medios, algunos lo obtienen porque son visionarios, otros por su creatividad y el resto por su integridad; pero todos tienen un elemento común que le otorga la denominación de líderes: “Pasión por lo que hacen”.