Oración A San
Antonio De Padua
¡Oh admirable y esclarecido protector mío, San Antonio de Padua! Siempre he tenido grandísima confianza en que me
ibas ayudar en todas mis necesidades, rogando por mí al Señor a quien serviste,
a la Virgen Santísima a quien amaste y al divino Niño Jesús que tantos favores
hizo. Ruégale por mí, por mi familia, por la gente de Taurija,
por los niños pobres del mundo y por la paz en el mundo, para que por vuestra
poderosa intercesión nos concedan lo que pedimos.
Mirada
Cuando una
madre llora en silencio
Por el hijo
que se va.
Tu pueblo
también te llora,
Te hecha de
menos
Te llama
Sufre en
silencio su abandono
Tu tierra
te diría vuelve hijo
Mírame como
estoy,
Estoy
asustada de no volverte a ver
Yo que tendí mi manto verde
Para que
retoces sin cuidado ni perjuicio
Yo te cuide
haciéndome blanda en cada golpe.
Hoy me
tienes mirándome en un papel
Una leve
sensación de que buscar algo perdido entre los yuyos
Y no es una
perla ni una aguja
Cuando en
realidad buscas en tu propio interior los recuerdos
Tu ascua
esta más encendida que nunca
Al saber
que eres uno de los vástagos de un pueblo “BUENO”
Taurija
tiene resortes misterios y lumbres sagradas.
Cuyos
hombres se han dedicado a custodiarla
Tu acá yo
allá todos con un mismo sentimiento
Y lo digo
convencido porque ella nos acunó
Ella
nos bendecía cuando salimos
Permítanme
la redundancia, de este pueblo “BUENO”